25 octubre 2014

¿Están los jóvenes poco capacitados para entrar en el mercado laboral?



Una encuesta realizada por las Cámaras de Comercio Británicas (BCC) -y de la que se hace eco la BBC- muestra que los jóvenes carecen de habilidades de trabajo como la comunicación o la capacidad de trabajar en equipo. En el estudio, en el que han participado 3.000 empresas,se recalca que nueve de cada diez alumnos que abandona los estudios no están preparados para incorporarse al mercado laboral, y lo mismo sucede con la mitad de los que se gradúan.

Con estos resultados, los responsables de la institución han solicitado que todos los alumnos británicos de educación secundaria realicen prácticas en empresas, mientras que el ministerio de Educación ha hecho público que impulsará medidas que fomenten la cooperación entre escuelas y negocios.

Tres de cada cuatro empresas que respondieron a la encuesta achacaron estos datos a la falta de experiencia laboral de los jóvenes y más de la mitad (57%) recalcó que las nuevas generaciones carecen incluso de habilidades básicas como la comunicación. Sin embargo, el 50% de las empresas entrevistas carecen de puestos de prácticas por cuestiones monetarias y de tiempo (25%), por excesos burocráticos (23%) o por falta de información (22%).

Otros datos de interés son que, a causa de esta falta de preparación, más de un cuarto de las empresas (27%) indican que no reclutaron trabajadores jóvenes (entre 16 y 24 años) en el último año y únicamente el 39% ofreció prácticas. Un 32% adicional se plantea ofertarlas en el futuro, mientras que el 54% señaló que si estuviera subvencionada la formación adicional se animarían a contratar a más gente joven.

Los responsables de las Cámaras de Comercio han recomendado también que todos los estudiantes tengan la oportunidad de poder estudiar módulos de empresariales y emprendeduría como parte de sus estudios obligatorios para alentar y entrenar a potenciales emprendedores y empresarios desde un rango académico más diverso.


17 octubre 2014

Los trabajadores más eficientes duermen entre siete y ocho horas


Un trabajo publicado el pasado mes de septiembre en la revista científica Sleep, y del que se hace eco The New York Times, confirma la necesidad de dormir entre siete y ocho horas para rendir de forma eficiente en el puesto de trabajo.

La investigación, realizada en Finlandia analizó, durante un periodo de siete años, los hábitos de sueño y días de baja en 3.760 personas, 1.875 mujeres y 1.885 hombres. Sus edades rondaban, cuando comenzó el estudio, los 30 y 64 años.


 
La principal conclusión es que los días de baja están asociados a los hábitos de sueño del trabajador: como es obvio, aquellos que no pueden dormir bien (por insomnio y otros trastornos) fueron los que más días se quedaron en casa y no pudieron ir a trabajar, especialmente aquellos que duermen cinco horas o menos. 


Pero, paradójicamente, aquellos que durmieron muchas horas de más (al menos 10), también faltaron muchos días. Ambos grupos no pudieron ir a trabajar entre 5 y 9 días más que los denominados durmientes óptimos, aquellos que descansan entre siete y ocho horas por noche.


Los trabajadores que menos faltaron, según la investigación, fueron las mujeres que durmieron una media de 7 horas y 38 minutos por noche y los hombres que lo hicieron un poco más: 7horas y 46 minutos. 


Las causas frecuentes más citadas fueron síntomas relacionados con el insomnio, despertares de madrugada, estar más cansado de día que personas de la misma edad, uso de pastillas para dormir, sueño excesivo de día, probable apnea del sueño e informar sobre variaciones en la duración del sueño en las diferentes estaciones del año.


Los autores del estudio, del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional, el departamento de Salud Pública de la Universidad de Helsinki y el Instituto Nacional de Salud y Bienestar, concluyen que es fundamental prevenir las alteraciones de sueño y promover una duración óptima del descanso nocturno para prevenir las bajas laborales.

Artículo de NY Times

Cómo evitar los cinco errores más comunes en el currículo, según Google



Laszlo Bock, responsable de recursos humanos de Google, ha escrito un interesante post en el que resume los errores más frecuentes en un currículo. Según confiesa, ha mandado centenares a todo tipo de trabajos y ha revisado personalmente 20.000. Y la empresa en la que trabaja recibe unos 50.000 a la semana.


Error número uno: faltas de ortografía y erratas

Pese a que pueda parecer obvio, sucede una y otra vez: un estudio de 2013 calculó que aproximadamente el 58% de CV tiene erratas o fallos, por lo que Bock recomienda revisarlo de abajo a arriba: por su experiencia, curiosamente, la personas que más cambios hacen y más cuidado ponen en actualizarlo son las que más faltas cometen. Los fallos más habituales son la falta de concordancia entre sujeto y predicado y errores en las fechas.


Error número dos: longitud

La recomendación es que 10 años de experiencia laboral debe resumirse en una página, porque los currículos de más de cuatro páginas no acaban leyéndose. Es imprescindible demostrar capacidad de síntesis y poder priorizar nuestra información más importante.


Error número tres: atención al formato

A menos de que estemos buscando un trabajo como diseñador o artista, el objetivo debe ser tener un currículo sin florituras, claro y legible, con un tamaño de fuente al menos 10, con márgenes y suficiente espacio entre líneas, escrito en tinta negra y en folios blancos, con nombre e información de contacto en cada página. Lo mejor es autoenviárnoslo en un mail y verlo en vista previa, para ver si mantiene el formato (puede cambiar). Para evitarlo, se puede guardar en formato PDF.


Error número cuatro: revelar información confidencial

No incluir jamás información de este tipo, ni siquiera de manera velada. El responsable de Google recomienda el llamado test del New York Times: si no quisieras que saliera en portada del periódico (o no quisieras que tu jefe lo vea), no lo pongas en el currículo.


Error número cinco: no mentir

Por último, Bock recomienda no tratar de engañar jamás, porque en su opinión no merece nunca la pena, ya que es fácil que nos descubran y estas mentiras nos van a perseguir siempre. 


08 octubre 2014

¿Cómo promocionar la marca personal?



Chal Jiménez Vinuesa es uno de los principales expertos españoles en personal branding y autor del libro Marca la diferencia (Editorial ESIC). Como explica, empezó a investigar sobre esta disciplina “hace diez años, después de leer un artículo en una revista americana. Fue entonces cuando monte mi primer curso sobre Personal Branding. Con el paso de los años seguí investigando, haciendo conferencias y cursos, hasta que el año pasado en febrero realice una conferencia para más de 300 personas en ESIC Barcelona”.




La celebración de esta conferencia le impulsó a escribir un blog sobre personal branding, www.triunfarcomolacocacola.com, en el que da una visión muy personal, dinámica, creativa y efectiva sobre personal branding, tanto 1.0 como 2.0. “Tras el éxito del blog, en agosto, de vacaciones en las islas Pipí en Panamá, empecé a escribir el libro, basándome en los artículos del blog, quería escribir un libro diferente a los de autoayuda existentes, que normalmente son aburridos. Por eso se me ocurrió utilizar como hilo conductor que el libro fuera la bando sonora del éxito, compuesto por 24 canciones, cada capítulo empieza con una canción, el tema de la cual esta relacionado con el contenido del capítulo”, explica.


En su opinión, cada vez hay más personas con inquietudes por cuidar su marca personal tanto on-line como off-line. Como indica, “la crisis y la mayor competitivad en las empresas ha ayudado a que la mayoría de profesionales se preocupen por su marca. Pero todavía queda un gran trabajo que hacer, hay muchos colectivos que empiezan a pensar que es necesario trabajar su marca personal en internet, sobre todo abogados, notarios, médicos, terapeutas y emprendedores, entre otros. Es importante hoy en día diferenciarse y sobresalir, pero con valor añadido, para cualquier profesional que quiera desarrollarse y conseguir sus objetivos”.


Para Chal Jiménez, el primer paso es definir la Marca 1.0, ya que es imposible posicionarse en Internet si no se ha trabajo primero la definición de la marca. Es decir, definir misión, visión, valores y posicionamiento de la marca personal (quienes somos, dónde estamos, objetivos y como queremos que nos recuerden). Además es recomendable hacer un estudio de las herramientas que tenemos para conseguir los objetivos y los aspectos a mejorar (DAFO), además de un estudio de percepción de nuestra marca con nuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo.


Con todo esto, el siguiente paso sería definir el Personal Branding Plan (plan de trabajo para conseguir los objetivos marcados).El trabajo en este campo debe ser constante, diario. Internet es el medio más efímero que existe. Hoy eres relevante y mañana, si no eres constante, dejas de serlo.
Es un medio que te permite visibilidad y poder posicionarte de forma más rápida que otros medios, pero es cruel por su inmediatez. Hay que estar presente en todas las redes sociales donde esté nuestro público objetivo”, recomienda.



¿En qué redes estar presente?


Entre las diversas redes sociales, el experto apuesta, a nivel profesional, por Linkedin, Xing y Twitter. “Pero yo utilizo además Facebook para venderme como profesional. Para trabajadores de imagen (como interioristas, belleza, moda, arte) o si nos dirigimos a target femenino es recomendable también Pinterest. Si tenemos un negocio es recomendable estar en Tripadvisor o Foursquare y Swarm, que son redes de geolocalizacion. Fever está recomendada para agencias de eventos o eventos de empresa.
Hay muchas redes sociales no tenemos que estar en todas, solo en las que sean las más adecuadas para posicionarnos como profesionales o posicionar nuestro negocio”, resume.


Tras el éxito de su primer libro, los retos que se plantea ahora pasan “por seguir haciendo conferencias y cursos sobre Personal Branding, dando soporte a todos los profesionales que lo necesiten, seguir escribiendo en mi blog y, posiblemente, empezar a escribir el segundo libro”.


07 octubre 2014

Reconocen en EEUU el derecho a criticar a la empresa en las redes sociales



La Junta Nacional de Relaciones Laborales de EEUU (NLRB en sus siglas en inglés), ha reconocido el derecho de los trabajadores a expresar a través de las redes sociales sus quejas o diferencias con el trabajo o los superiores, según una información de la que se ha hecho eco El Periódico de Cataluña. De ahora en adelante no será motivo de despido dar al botón de 'me gusta' en páginas que no son afines a la empresa o compartir publicaciones manifestando el descontento personal por la situación laboral. Ya se consideran un derecho del trabajador. 

El origen de la historia se sitúa en 2011, en Watertown, una localidad del estado de Connecticut, cuando un ex trabajador de un bar, llamado Triple Play Sports Bar and Grille, publicó en su cuenta de Facebook una queja sobre las condiciones laborales del establecimiento, insultando al gerente. Dos empleados que en aquel momento trabajaban en el bar le pusieron 'me gusta' en la publicación. Cuando la empresa supo que habían intervenido en el comentario despidió a ambos con el motivo de "falta de lealtad". 

La Junta Nacional de Relaciones Laborales, el pasado mes de septiembre, dio un plazo de pocos días para que la empresa volviera a contratar a los dos empleados que despidió, ya que considera que lo que hicieron fue "debatir un problema laboral". Esta no es la primera sentencia en la que se falla a favor de un empleado que ha sido despedido por criticar a la empresa en Facebook: en 2011 obligó a que se readmitiera a una trabajadora que había criticado a su responsable directo en esta red social. En este caso, el Triple Play Sports Bar and Grille ha recurrido a la sentencia del organismo porque no considera legítimo la justificación del mismo. 

La CNN ha expuesto el caso de un abogado, llamado Brian Spitz, especializado en tratar temas laborales relacionados con las redes sociales y que llama la atención a la complicación que reside en querer aplicar leyes de hace 20, 30 o 50 años a una nueva generación de tecnología.